ESTE BLOG ÉS PARA RECOPILAR DATOS SOBRE EL APELLIDO LINARES, HAY MUCHOS RECORTES DE OTROS AUTORES, ESPERO QUE EL RECORTE TENGA LA FIRMA DE SU AUTOR. PARA NADA SE PRETENDE COPIAR O PLAGIAR NINGUNA OBRA, SIENDO ESTE BLOG MERAMENTE INFORMATIVO
Don Pascual Fernández de Linares, nació en Tudanca en 1690,
es el fundador de la obra pía para la que se destina la nueva escuela. Era hijo
de don Juan Fernández de Linares y doña Francisca Gómez de la Cotera, que
también tuvieron una hija, doña María Fernández de Linares. En 1730 Felipe II
le concede un escudo que expide don Juan Alfonso de Guerra y Sandoval, rey
de armas. Este escudo aparece en la casona y otros edificios del pueblo y está dividido en cuatro partes.
En la superior izquierda aparecen cinco flores delises y bordura con ocho aspas,
escudo del apellido Fernández; en el superior derecha un león rampante y bordura con ocho luceros, de la casa de los Linares;
en el inferior izquierdo león pasante y tres espadas con punta hacia
arriba, del apellido Gómez; y por último en el inferior derecho caldera con
pendón que cae sobre torre almenada con un hombre armado al lado, de los
Cotera. Alrededor del conjunto está la leyenda “Guardo tan bien el castillo con este venablo armado que no fue ninguno osado atreviese a combatillo”.
Recibe ejecutoria de hidalguía en Valladolid en 1731 y marcha a América, donde
ocupa el cargo de corregidor del Perú, gobernador del Callao y otros territorios
del altiplano peruano. Salió ileso de un terremoto que le sorprendió en la
localidad peruana de Chocarcas, provincia de Andahuaylas. Como
agradecimiento, dedicó a la Virgen de Chocarcas, la capilla que construyó en la
Casona de Tudanca, fundada a su vuelta de América en 1752. Testó en Luy
en 1757 vinculando todos sus bienes ante Juan Sánchez de la Piñera,
escribano de San Vicente de la Barquera. Lo ratificó ante Cayetano Vilde en la
villa de Potes en 1759, creando también un patronato de legos a cargo de la
obra pía que había fundado a su vuelta a Tudanca. Redactó su testamento en
1765 y en 1772 entregó su codicilo cerrado a Antonio González de Cossío en
Tudanca. Desconocemos cuando murió exactamente, pero sabemos que fue
en Tudanca y muy probablemente en fecha no muy lejana a 1772.
Pascual Fernández de Linares no se casó y ya en el 1752 vive solo asistido por
doña Rosa García de Miranda, su sobrina e hija a su vez del matrimonio de doña
María Fernández de Linares (hermana de don Pascual) y don Domingo García
de Miranda. Al no tener descendencia, la herencia de su fortuna y la titularidad
de la Casona, pasan a su hermana y de ella a su única hija, la mencionada
doña Rosa García de Miranda. Ésta a su vez se casa con don Pedro Juan
García de la Cuesta, del que ahora hablaremos, pasando a este apellido la
Casona. http://personales.gestion.unican.es/salasj/epigrafia.pdf
La iglesia vieja de San Vicente en Potes sufrió una serie de ampliaciones. A principios del siglo XVI este templo estaba configurado por una cabecera, nave de cuatro tramos y una capilla lateral con función de baptisterio. En este siglo XVI se llevaron a cabo diversas reformas y añadidos, como la cabecera (quedando ésta con la apariencia actual) y
la torre edificada a los pies. La capilla abierta en el primer tramo del lado del Evangelio,cubierta por una bóveda de crucería de cuatro puntas y claves pinjantes, fue edificada en1602 como consta en la inscripción situada en el muro Norte:
“JHS ESTA CAPILLA FUNDARON E ICIERON HACER A SU COSTA
JUAN GARCIA DE POLENTINOS Y MARIA GARCIA SU MUGER
VECINOS DE ESTA VILLA DOTARONLA DE SUS BIENES PARA UN
CLERIGO QUE DIGA MISA EN ELLA POR SUS ANIMAS Y DE SUS
ANTEPASADOS TODOS LOS DOMINGOS Y FIESTAS DE GUARDAR
DE CADA UN AÑO Y LOS LUNES Y SABADOS DE CADA SEMANA
PARA SIEMPRE JAMAS DEXARON PATRON CON (ILEG) TODO
ELLO Y OTRAS COSAS QUE SE HALLARAN MAS LARGAMENTE
POR LAS ESCRITURAS DE DOTACION Y TESTAMENTO QUE
HICIERON LOS DICHOS FUNDADORES ALLARSE (ILEG) EN EL
ARCHIBO DE ESTA VILLA Y EN EL MONESTERIO DEL SEÑOR
SANTO TORIBIO. AÑO DE 1602 AÑOS. LAUS DEO”.
En su interior se encuentran dos sepulturas que portan una sencilla inscripción:
“FUNDADOR” y “FUNDADORA”, respectivamente. Un poco más separada y en distinta
dirección se halla otra sepultura con la siguiente inscripción:
“ESTA SEPULTURA DOTARON GARCIA GUTIERREZ DE LINARES Y
TORIBIA GONZALEZ DE AGUEROS SU MUGER FUNDARON UN
CAPELLAN PERPETUO EN ESTA IGLESIA REQUIESCANT IN PACE”. Karen Mazarrasa Mowinckel
Santander,
2007
Director Dr. Julio J. Polo Sánchez
Se le representa desnudo, a menudo con grandes genitales, con una gran cabeza y nariz plana, sacando la lengua como modo de ahuyentar los malos espíritus, su función principal y con barba, y a veces lleva además una corona de plumas verticales; originalmente llevaba en su espalda una piel de león, de la que sólo las orejas y la cola permanecen; a finales del Reino Nuevo llevó también una piel de pantera con las garras cruzadas sobre su pecho y la cabeza en el medio. Curiosamente se le representa, normalmente, de frente, aunque a veces pueda aparecer de perfil. Según Manfred Lurker en la XVIII Dinastía se le representa a veces con alas. Como dios de la música lleva un arpa y como dios de la guerra espada corta y escudo. En ambos casos trata de alejar los espíritus malignos, bien a través de la música bien a través de la fuerza. Su efigie en talismán se usaba contra el mal de ojo y se colocaba en las patas de la cama para proteger el sueño; también se le puede ver representado en los artículos de aseo. Protegía las casas contra los demonios y su figura aparecía especialmente en los mammisi, o Templos del nacimiento. Sus atributos más importantes eran el sa, símbolo de protección, un cuchillo e instrumentos musicales cuyo sonido ahuyentaba los malos espíritus. Su culto se extendió por todo el Mediterráneo, estableciéndose incluso en Ibiza. http://www.egiptologia.org/mitologia/panteon/bes.htm
¿Cuántas veces habremos leído en algún cómic de Astérix la expresión: "¡Por Belenus!"? Seguro que muchas. Y creo que es necesario conocer a tan singular dios. Señoras y señores, les presento a Belenus. También conocido como Belinus, Belenos o Belanus, es un dios en la mitología celta.
Belenus era el nombre tanto irlandés como galo y astur. Los romanos reunieron bajo el nombre de Apolo a varios dioses galos encargados especialmente de las termas. Belenus o Belinus significaba brillante, resplandeciente y designaba a un dios de la Luz,el Sol y el Fuego(todas energias renovadoras).
Conocido por los irlandeses, su nombre pasaría a las novelas medievales. Las «Baltené» eran una de las grandes fiestas irlandesas que se celebraban el 1 de mayo y que provenían del culto a esta divinidad. Se le asoció como compañera a la diosa Sirona.
En Asturias su nombre ha quedado reflejado en la toponimia local. Así, en el concejo de Ponga se encuentra la localidad de Beleño, cuyo nombre deriva del dios celta.
Belenos fue confundido también con otros dioses tales como con Grannus (el brillante) venerado en varios lugares, Siannus, patrón de los baños del Mont-Doré en Puy de Dome y Borvo.
Asi mismo fue conocido con otros nombres como: - Grannios y Borno de la celtia continental - Balor y Beltayne de la celtia irish - Beli y Balor de los celtas galeses - Bel y Belenos de los celtas de la isla de Mann - Bile y Belenos de los celtas escoseses.
Publicado por El mundo de la mitología celta http://elmundodelamitologiacelta.blogspot.com.es/2008_05_01_archive.html
Beel-Zebub [Beelzebú o Belcebú] (Hebreo).- Es el desfigurado Baal de los Templos, y más correctamente Beel-Zebul. Beel-Zebub significa literalmente "dios de las moscas"; irrisorio epíteto usado por los judíos, y traducción incorrecta y confusa de "dios de los sagrados escarabajos", divinidades que guardan las momias y símbolos de la transformación, regeneración e inmortalidad. Beel Zeboul significa propiamente "Dios de la Casa", y en este sentido se habla de él en Mateo, X, 25. Como Apolo, primitivamente no era un dios griego, sino fenicio; era el dios sanador, Paián, o médico, lo mismo que el dios de los oráculos, y gradualmente vino a quedar transformado como tal en "Señor de la Casa", una divinidad doméstica, y por esto fue llamado Beel Zeboul. Era también, en cierto sentido, un dios psicopómpico [o conductor de almas], que tenía cuidado de las almas, como lo hacía Anubis. Beelzebub ha sido siempre el dios del oráculo, y solo posteriormente fue confundido e identificado con Apolo.
Bel (Caldeo).- El más antiguo y poderoso de los dioses de Babilonia, una de las primitivas trinidades. - Anu (véase esta palabra); Bel, "Señor del Mundo", Padre de los dioses, Creador y "Señor de la ciudad de Nipur"; y Hea, forjador del Destino, Señor del Abismo, Dios de Sabiduría y del conocimiento esotérico, y "Señor de la ciudad de Eridu". La esposa de Bel, o su aspecto femenino (Zakti), era Belat, o Beltis, "Madre de los grandes dioses" y "Señora de la ciudad de Nipur". El Bel original era también denominado Enu, Elu y Kaptu (véase: Narración caldea del Génesis, por G. Smith). Su hijo mayor era el Dios Luna Sin (cuyos nombres era también Ur, Agu e Itu), que era la divinidad que presidía la ciudad de Ur, llamada en honor suyo con uno de sus nombres. Ahora bien, Ur era el lugar de nacimiento de Abram (véase: Astrología). En la primitiva religión babilónica, la Luna era, como el Soma de la India, una deidad masculina, y el Sol una deidad femenina. Y esto llevó a casi todas las naciones a grandes guerras fraticidas entre los que daban culto a la Luna y al Sol; por ejemplo, las contiendas entre las dinastías lunar y solar, la Chandra y Sûrya-vansa [la raza lunar y la solar] en la antigua Aryavarta [India]. Así encontramos lo mismo, aunque en menor escala, entre las tribus semíticas. Abram y su padre Terah, segun se nos enseña, emigraron de Ur llevándose con ellos su dios lunar (o su vástago); porque Jehovah Elohim o El -otra forma de Elu- ha sido siempre relacionado con la Luna. La cronología lunar judía es lo que ha llevado a las naciones "civilizadas" de Europa a los más grandes errores y desatinos. Merodach, hijo de Hea, vino a ser el Bel posterior y fue adorado en Babilonia. Su otro nombre, Belas, tiene gran número de significados simbólicos.
Bela Shemesh (Caldeo, Hebreo).- "Señor del Sol". Nombre de la Luna durante aquel período en que los judíos se volvían alternativamente adoradores solares y lunares, y en que la Luna era una divinidad masculina, y el Sol una divinidad femenina. Dicho período abarcaba el tiempo comprendido desde la alegórica expulsión de Adán y Eva del Edén hasta el no menos alegórico diluvio de Noé. (Véase: Doctrina Secreta, I, 397).
B.- Es la segunda letra en casi todos los alfabetos; es también la segunda en el hebreo. Su símbolo es una casa, la forma de Beth, con la particularidad de que la letra misma indica una morada, un cobertizo, un albergue. “Como compuesta de una raíz, se usa constantemente con el objeto de mostrar que había de estar relacionada con la piedra; cuando se montan piedras en Beth-el, por ejemplo. Su valor hebreo como número, es dos. Unida con la letra que la precede, forma la palaba Ab, que es la raíz de “padre”, señor, una persona dotada de autoridad, y tiene la distinción cabalística de ser la primera letra del sagrado Libro de la Ley. El nombre divino relacionado con esta letra es Bakhour”. (R. M. Cyclop).
* Ba (Egipcio).- El alma del aliento, que corresponde al Prâna (soplo a aliento de vida). (Doctrina Secreta, II, 669).
Baal (Caldeo, Hebreo).- Baal o Adon (Adonai) era un dios fálico. “¿Quién subirá al monte (el lugar elevado) del Señor? ¿quién estará en el lugar de su Kadushu?” (Véase esta palabra). (Salmos, XXIV, 3). La “danza circular” ejecutada por el rey David en torno al arca era la danza prescrita por las Amazonas en los Misterios, la danza de las hijas de Shiloh (Jueces, XXI y siguientes) y lo mismo que el saltar de los profetas de Baal (I Reyes, XVIII). Se le llamaba Baal-Tzephon, o dios de la cripta (Exodo) y Seth, o pilar (phallus), porque era lo mismo que Ammón (o Baal-Hammon) de Egipto, apellidado “el dios oculto”. Typhon, llamado Seth, que era un gran dios de Egipto durante las primeras dinastías, es un aspecto de Baal y Ammón, como también de Ziva (Siva), Jehovah y otros dioses. Baal es el Sol que todo lo devora, en cierto sentido, el ardiente Moloch. [Véase: Bel.]
* Baal-Adonis.- El Baal-Adonis de los Sôds, o Misterios de los judíos prebabilónicos, se convirtió, gracias al Massorah, en el Adonaï, el Jehová posterior con vocales. (Doctrina Secreta, I, 501).
* Baal-Hammon.- Véase: Baal.
Babil Mound (Caldeo, Hebreo).- El sitio donde se levantaba el templo de Bel en Babilonia.
Bacchus (Griego).- Véase: Baco.
Baco.- Exotérica y someramente, es el dios del vino y de la vendimia, así como del desenfreno y alborozo; pero el significado esotérico de esta personificación es más abstruso y filosófico. Es el Osiris del Egipto, y tanto su vida como su significación pertenecen al mismo grupo que los demás dioses solares, todos ellos “cargando con la culpa”, muertos y resucitados; por ejemplo, como Dionysos o Atys de Frigia (Adonis, o el Tammuz sirio), como Ausonius, Baldur, etc., etc. Todos ellos fueron condenados a muerte, llorados y restituídos a la vida. Las fiestas en honor de Atys tenían efecto en las Hilaria, que se celebraban en la Pascua “pagana”, el día 15 de marzo. Ausonius, una forma de Baco, ea matado “en el equinoccio de primavera, el día 21 de marzo, y resucitaba a los tres días”. Tammuz, el duplicado de Adonis y Atys, era llorado por las mujeres en el “bosquecillo” que llevaba su nombre, “más allá de Bethlehem, donde lloraba el infante Jesús” –dice San Jerónimo. –Baco es asesinado, y su madre recoge los pedazos de su lacerado cuerpo, como hizo Isis con los de Osiris, y así sucesivamente. Dionysos Iacchus, destrozado por los titanes, Osiris, Krichna, todos descenderion al Hades y volvieron otra vez. Astronómicamente, todos ellos representan al Sol; psíquicamente, son emblemas del “Alma” (el Ego en su reencarnación), que siempre resucita; espiritualmente, todas las inocentes víctimas propiciatorias que expían los pecados de los mortales, sus propias envolturas terrenas, y en realidad, la poetizada imagen del HOMBRE DIVINO, la forma de barro animada por su Dios.
BAAL
(Dueño; Amo).
1. El cuarto en la lista de los hijos de Jeiel, un benjamita. (1Cr 8:29, 30; 9:35, 36.)
2. Rubenita cuyo hijo Beerah estuvo entre los que se llevó cautivos el rey asirio Tiglat-piléser III. (1Cr 5:5, 6, 26.)
3. Enclave simeonita dentro del territorio de Judá; al parecer es la misma que Baalat-beer y Ramá del sur (o Négueb). (Compárese con 1Cr 4:32, 33 y Jos 19:7-9.)
4. La palabra hebrea bá·ʽal se emplea en las Escrituras con referencia a: 1) un esposo, como dueño de su esposa (Gé 20:3); 2) un terrateniente (Jos 24:11, nota); 3) “los dueños [...] de las naciones” (Isa 16:8, nota); 4) “confederados” (literalmente, “dueños [amos] de un pacto”) (Gé 14:13, nota); 5) el dueño o poseedor de bienes materiales (Éx 21:28, 34; 22:8; 2Re 1:8, nota); 6) personas o cosas que poseen algo que es característico de su naturaleza, actitud u ocupación; por ejemplo: arquero (literalmente, “dueño de flechas”) (Gé 49:23); un “acreedor de la deuda” (literalmente, “dueño de una deuda de su mano”) (Dt 15:2); ‘cualquiera dado a la cólera’ (literalmente, “dueño de cólera”) (Pr 22:24); “antagonista judicial” (literalmente, “dueño de juicio”) (Isa 50:8, nota); 7) Jehová (Os 2:16), y 8) los dioses falsos (Jue 2:11, 13).
El término hab·Bá·ʽal (el Baal) es la designación aplicada al dios falso Baal. La expresión hab·Beʽa·lím (los Baales) se refiere a las deidades locales, que, según se creía, eran dueñas de ciertos lugares en particular o ejercían influencia en ellos.
El término “Baal” aparece una vez en las Escrituras Griegas Cristianas, en Romanos 11:4, donde en el texto griego viene precedido del artículo femenino hē. Comentando sobre el uso del artículo femenino antes de “Baal” en la Septuaginta griega y en Romanos 11:4, John Newton escribió en un ensayo sobre la adoración de Baal: “Aunque en hebreo el género es masculino [hab·Bá·ʽal], el señor, a Baal se le llama [hḗ Bá·al] = la señora, en la Septuaginta; Os. II. 8; Sof. I. 4; y en el Nuevo Testamento, Romanos XI. 4. En la adoración licenciosa de este andrógino, o dios bisexual, los hombres a veces llevaban vestidos de mujer y las mujeres se ponían atuendos masculinos y blandían armas”. (Ancient Pagan and Modern Christian Symbolism, de T. Inman, 1875, pág. 119.)
En la historia de Israel hubo algunas ocasiones en las que se hizo referencia a Jehová como “Baal” de la nación, en el sentido de ser su Señor o Dueño marital. (Isa 54:5.) También puede ser que debido a su apostasía, los israelitas hayan asociado impropiamente a Jehová con Baal. Esta última posibilidad parece hallar confirmación en la profecía de Oseas, según la cual llegaría un tiempo, después del cautiverio de Israel y su restauración del exilio, en el que la nación se arrepentiría y no volvería a llamar a Jehová “Mi dueño” (“Mi Baal”, Str), sino “Mi esposo”. El contexto da a entender que no se volvería a oír en labios de los israelitas el nombre “Baal” utilizado en conexión con el dios falso. (Os 2:9-17.) Algunos piensan que el escritor de Segundo de Samuel usó los nombres “Is-bóset” y “Mefibóset” (bó·scheth significa vergüenza) en vez de “Esbaal” y “Merib-baal”, debido a la mala connotación que parece que llegó a tener la palabra hebrea bá·ʽal por su relación con la adoración degradada de Baal. (2Sa 2:8; 9:6; 1Cr 8:33, 34; véase IS-BÓSET.)
Adoración de Baal. Poco se sabía de la adoración a Baal, aparte de las muchas referencias de las Escrituras, hasta que las excavaciones de Ugarit (la moderna Ras Shamra, situada en la costa de Siria, frente al extremo NE. de la isla de Chipre) sacaron a la luz muchos objetos religiosos y cientos de tablillas de arcilla. Se cree que muchos de esos documentos antiguos, conocidos ahora como los textos de Ras Shamra, son las liturgias o las palabras de aquellos que participaban en los rituales de las fiestas religiosas.
En los textos de Ras Shamra se alude a Baal (llamado también Aliyán [Prevaleciente] Baal) como “Zebul (Príncipe), Señor de la Tierra” y “el Jinete de las Nubes”. Estos nombres armonizan con una representación de Baal en la que se le muestra sosteniendo en la mano derecha un garrote o maza y en la mano izquierda un relámpago que acaba en una punta de lanza. También se le representa llevando un yelmo con cuernos, lo que parece indicar una estrecha relación con el toro, símbolo de la fertilidad.
En Palestina no suele llover desde finales de abril hasta septiembre. Las lluvias comienzan en octubre y continúan durante todo el invierno hasta abril, gracias a lo cual crece una abundante vegetación. Se creía que los cambios de estación y los efectos subsiguientes eran ciclos producidos por los interminables conflictos entre los dioses. El que cesasen las lluvias y se marchitase la vegetación se atribuía al triunfo del dios Mot (dios de la muerte y la aridez) sobre Baal (dios de la lluvia y la fertilidad), lo que obligaba a este último a retirarse a las profundidades de la tierra. Por otro lado, se pensaba que el comienzo de la estación lluviosa indicaba que Baal había despertado a la vida, lo que era posible gracias al triunfo de Anat, su hermana, sobre Mot, permitiendo que su hermano Baal volviese al trono. La unión de Baal con su esposa, probablemente Astoret, se creía que garantizaba la fertilidad durante el año entrante.
Los agricultores y ganaderos cananeos posiblemente pensaban que el participar en rituales prescritos —una especie de magia imitativa— durante sus fiestas religiosas estimulaba a sus dioses a actuar según el modelo representado en esas fiestas, y esto era necesario para tener cosechas y rebaños productivos durante el nuevo año, así como para alejar sequías, plagas de langostas, etc. De modo que la vuelta a la vida de Baal para ser entronizado y unirse a su consorte se celebraría con ritos de fertilidad licenciosos, caracterizados por orgías sexuales desenfrenadas.
Toda ciudad cananea debió tener su santuario en honor al Baal de su localidad. Asimismo, se nombraban sacerdotes para dirigir la adoración en estos santuarios y en los muchos lugares sagrados que se hallaban en las cumbres de las colinas cercanas y que eran conocidos como “lugares altos”. (Compárese con 2Re 17:32.) Es posible que en el interior de dichos lugares sagrados hubiese imágenes o representaciones de Baal, en tanto que en el exterior, cerca de los altares, se encontraban las columnas de piedra (probablemente símbolos fálicos de Baal), los postes sagrados que representaban a la diosa Aserá y estantes de incienso. (Compárese con 2Cr 34:4-7; véase POSTE SAGRADO.) Había prostitutos y prostitutas en los lugares altos, y además de la prostitución ceremonial, también se llevaba a cabo el sacrificio de niños. (Compárese con 1Re 14:23, 24; Os 4:13, 14; Isa 57:5; Jer 7:31; 19:5.) La adoración de Baal incluso se efectuaba en las mismas azoteas de las casas, desde donde con frecuencia ascendía humo de sacrificio a ese dios. (Jer 32:29.)
Hay indicios de que tanto a Baal como a otros dioses y diosas cananeos sus adoradores los relacionaban con ciertos cuerpos celestes. Por ejemplo, uno de los textos de Ras Shamra menciona una ofrenda a la “Reina Shapash (el Sol) y a las estrellas”, y otro alude al “ejército del sol y la hueste del día”.
Por tanto, es preciso mencionar que la Biblia hace varias alusiones a los cuerpos celestes en relación con la adoración a Baal. Al describir el derrotero pecaminoso del reino de Israel, el registro de las Escrituras dice: “Siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová [...], y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal”. (2Re 17:16.) En cuanto al reino de Judá, se informa que en el mismo templo de Jehová llegaron a estar “los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado y para todo el ejército de los cielos”. También, la gente por todo Judá hizo “humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos”. (2Re 23:4, 5; 2Cr 33:3; véase también Sof 1:4, 5.)
Cada localidad tenía su propio Baal, al que se solía calificar mediante un nombre geográfico. Por ejemplo, el Baal de Peor (Baal-peor), adorado por moabitas y madianitas, tomó su nombre del monte Peor. (Nú 25:1-3, 6.) Más tarde, los nombres de esos baales locales llegaron a incorporarse, por metonimia, a los mismos nombres geográficos, como por ejemplo: Baal-hermón, Baal-hazor, Baal-zefón y Bamot-baal. Sin embargo, a pesar de la diversidad de baales, para el cananeo en realidad solo existía un dios Baal.
¿Qué efecto tuvo la adoración de Baal en Israel?
En el principio de la Biblia ya se hacen alusiones implícitas al baalismo, aunque parece ser que en el tiempo de los patriarcas no alcanzaba el nivel de degradación que tenía cuando los israelitas entraron en la tierra de Canaán. (Compárese con Gé 15:16; 1Re 21:26.) La mención de la ciudad de Asterot-qarnaim, nombre que posiblemente se deriva de Astoret, la consorte de Baal, es el primer indicio que encontramos de la existencia de ese dios falso. (Gé 14:5.) Antes de cruzar el mar Rojo, los israelitas podían ver desde su campamento un lugar del desierto llamado Baal-zefón. (Éx 14:2, 9.) A Moisés se le dieron advertencias específicas en el monte Sinaí con respecto a los habitantes de Canaán: había que demoler sus altares, hacer añicos sus columnas sagradas y cortar sus postes sagrados. (Éx 34:12-14.) De modo que todo lo relacionado con la adoración de Baal tenía que erradicarse de la Tierra Prometida.
Cuando los israelitas acamparon en las llanuras de Moab, el rey Balac llevó a Balaam a lo alto de Bamot-baal (que significa “Lugares Altos de Baal”) para que contemplara aquella impresionante multitud. (Nú 22:41.) Al no poder proferir una maldición directamente sobre los israelitas, Balaam le aconsejó a Balac que los indujera a practicar la idolatría, tentándolos a cometer inmoralidad sexual con las idólatras de Baal de Peor. Miles de israelitas sucumbieron a esta tentación y perdieron la vida. (Nú 22:1–25:18; Rev 2:14.)
A pesar de esta amarga experiencia y de las claras advertencias de Moisés y Josué (Dt 7:25, 26; Jos 24:15, 19, 20), cuando los israelitas fijaron su residencia en la Tierra Prometida, empezaron a imitar a los cananeos que quedaban, al parecer con la esperanza de asegurar la fertilidad de su ganado y de las cosechas. Al mismo tiempo, pretendían seguir adorando a Jehová. La apostasía se generalizó después de la muerte de Josué. (Jue 2:11-13; 3:5-8.) Los israelitas mantuvieron en sus campos altares, postes y otros efectos utilizados en la adoración de Baal, y, al parecer, hicieron caso a sus vecinos cananeos sobre cómo se debía agradar al “dueño”, o Baal, de cada territorio. También se les atrapó en las prácticas inmorales relacionadas con la adoración a Baal. Como resultado, Jehová los abandonó a sus enemigos.
Sin embargo, cuando el pueblo se volvía a Él, Jehová con misericordia los liberaba levantándoles jueces, como fue el caso de Gedeón, cuyo nombre fue cambiado a Jerubaal (que significa “Que Baal Haga Defensa Legal [Contienda]”). (Jue 6:25-32; 1Sa 12:9-11.) Sin embargo, estos jueces no consiguieron ninguna reforma permanente. (Jue 8:33; 10:6.) El baalismo se siguió practicando incluso después de los días de Samuel, aunque el registro muestra que, a petición suya, el pueblo se deshizo de las imágenes de Astoret y Baal y empezó a servir solo a Jehová. (1Sa 7:3, 4.)
Aunque no se vuelve a hablar del baalismo hasta el final del reinado de Salomón, es posible que subsistiera en algunas partes del reino. Salomón introdujo en el país diferentes formas de baalismo al casarse con muchas mujeres paganas, quienes lo indujeron a él y a sus hijos a servir a otros dioses y diosas relacionados con la adoración a Baal, como Astoret y Mólek. (1Re 11:4, 5, 33; Jer 32:35.)
Cuando se dividió el reino en 997 a. E.C., Jeroboán implantó la adoración de becerros en el reino septentrional de Israel, en Dan y en Betel. El baalismo autóctono y la adoración de becerros convivieron, del mismo modo que en Judá se observaba una pretendida adoración verdadera en Jerusalén mientras que por toda la nación se seguía practicando el baalismo. (1Re 14:22-24.)
En los días del rey Acab (c. 940-920 a. E.C.) se introdujo en Israel un tipo diferente de culto a Baal: el de Melqart, el Baal de Tiro. (GRABADO, vol. 2, pág. 532.) Acab formó una alianza matrimonial con Jezabel, la hija de Etbaal (que significa “Con Baal”), el rey de Tiro. Jezabel importó a Israel este culto más influyente, que se valía de muchos sacerdotes y ayudantes. (1Re 16:31-33.) Por fin se produjo la famosa confrontación en el monte Carmelo entre Jehová y Baal.
Elías mandó que ocurriera una sequía en el nombre de Jehová, probablemente debido a que los adoradores de Baal creían que era este dios, el dueño del cielo, quien daba las lluvias y la fertilidad. (1Re 17:1.) Después de tres años y seis meses de sequía, se vio que Baal no era capaz de satisfacer las muchas súplicas que le dirigieron sus sacerdotes y adoradores para que pusiera fin a la sequía, por lo que Elías reunió a todo el pueblo en el monte Carmelo a fin de que fuera testigo de la gran prueba que demostraría quién era el Dios verdadero. La prueba resultó en la humillación de los adoradores de Baal y la matanza de 450 profetas de ese dios falso. Jehová, no Baal, mandó entonces la lluvia para acabar con la sequía. (1Re 18:18-46; Snt 5:17.)
El hijo y sucesor de Acab, Ocozías, siguió sirviendo a Baal. (1Re 22:51-53.) Lo sucedió su hermano Jehoram, y el registro dice que quitó la columna sagrada de Baal que su padre había hecho, aunque siguió practicando la adoración de becerros. (2Re 3:1-3.)
Más tarde (c. 905 a. E.C.) se ungió a Jehú como rey. Él se vengó de la muerte de los profetas de Jehová matando a Jezabel y a la casa de su esposo Acab. Se reunió luego a todos los adoradores de Baal en Samaria con la excusa de celebrar “una asamblea solemne para Baal”. Cuando Jehú dio la orden, se dio muerte a todos los adoradores de Baal. Se quemaron los postes sagrados, se demolió la columna sagrada y también la casa de Baal, que fue apartada para excusado público. “Así —dice el registro— exterminó Jehú a Baal de Israel.” (2Re 10:18-28.) De modo que, al menos por un tiempo, se suprimió de Israel la adoración de Baal. Sin embargo, fue por practicar esta religión baalista por lo que Jehová por fin dejó que se llevara al exilio al reino de diez tribus de Israel. (2Re 17:16-18.)
El baalismo logró atrincherarse en Judá, a pesar de que el rey Asá se esforzó por eliminar todo lo relacionado con esa forma de adoración falsa. (2Cr 14:2-5.) Cuando Acab casó a Atalía, la hija que le dio Jezabel, con Jehoram, el séptimo rey de Judá, su inicua influencia introdujo el baalismo tirio en la familia real judaíta. Ni siquiera las reformas realizadas al principio del reinado del nieto de Atalía, Jehoás, y las posteriores llevadas a cabo por Ezequías, consiguieron eliminar permanentemente la adoración de Baal. (2Re 11:18; 18:4.) El hijo de Ezequías, Manasés, reconstruyó los mismos lugares altos que su padre había destruido. (2Re 21:3.) Aunque al parecer la mayoría de los reyes judaítas se contaminaron con la adoración de Baal, Manasés llegó mucho más lejos que todos los demás en la práctica de este culto degradado. (2Re 21:9-11.) Ni las reformas que más tarde realizó el mismo Manasés, ni siquiera la extensa depuración que llevó a cabo su nieto, el rey Josías, consiguieron recuperar de modo permanente la adoración verdadera. Como resultado de haberse contaminado por completo con la adoración falsa, el pueblo fue castigado con el exilio y la desolación de la tierra. (2Cr 33:10-17; 2Re 23:4-27; Jer 32:29.)
En la obra profética de Jeremías, efectuada desde los días de Josías hasta el exilio babilonio, el profeta denunció a Israel por degradarse con la adoración de Baal y comparó la nación a una esposa adúltera que se había prostituido bajo todo árbol frondoso y en todo lugar alto, cometiendo adulterio con piedras y árboles, y olvidando a Jehová, su “dueño marital”. (Jer 2:20-27; 3:9, 14.) Después del exilio en Babilonia y el regreso de los judíos a Palestina, la Biblia no dice que los israelitas volvieran a practicar el baalismo.
[Fotografías en la página 265]
Representaciones de Baal. Cada lugar donde se adoraba a este dios tenía su propio Baal
El culto de la diosa Bellona o Belona se asocia con la Diosa madre OCCIDENTAL la SIBELES.
Belona se romaniza como diosa gemela de Marte, a veces compañera, en ocasiones hija, y curiosamente solo se la venera en Lusitania como a Ma-Bellona. Concretamente, y como demuestran los epígrafes recogidos por José Salas, en Mérida, Trujillo, Herguijuela, Madroñera y Valencia de Alcántara o Aceituna rinden culto nuestros antepasados a esta diosa guerrera y temible que se encarga, ayudada por la Eris (La Discordia), Fige (la Huida) y Fobos (el Terror), del aprovisionamiento y preparación del carro de guerra de Marte. Pero de los tres, su compañera inseparable es la Discordia, desterrada del cielo a causa del “mal rollito” que crea entre los dioses. Digna de los mejores pintores, se aparece con una cabeza llena de serpientes en lugar de cabellos, llevando en una mano una antorcha y en la otra un puñal. http://blogs.hoy.es/extremadurasecreta/2012/11/13/nuestros-dioses-belona-la-peleona/
La Isla Blanca había sido la patria de la madre de Apolo, Latona.
Apolo, nacido en Delos, había pasado larga temporada en el país de los Hiperbóreos y allí volvía cada diecinueve años. “Zeus lo envió a Delfos y a las corrientes de la Fuente Castalia, para que desde ahí profetizara a los Griegos
FUENTE CASTALIA, DELFOS, GRECIA
LAS FUENTES TAMARICAS DE CASTALIA ( DE CASTELANOS DE HESPÉRIA)
FUENTE RUENTE, CANTABRIA LA FUENTE TAMÁRICA por EXCELENCIA NATURAL
La Fuente de Castalia
Castalia era una ninfa hija de Aqueloo (río) a la que Apolo amaba, pero ella no aceptó al dios y para no romper su voto de castidad, escapó sumergiéndose en las aguas de una fuente que había cerca de Delfos, al pié del monte Parnaso y allí se ahogó. Sus lágrimas mezcladas con las aguas inspiraban a los poetas y los vapores que emitían provocaban un trance a las sacerdotisas que, por medio de sueños y visiones, predecían el futuro. FUENTONA DE RUENTE O FUENTONA DE RUENTE
FUENTE DE LA REANA, CANTABRIA. FUENTES TAMARÁRICAS
La fuente de La Reana fue declarada Bien de interés cultural el 9 de mayo de 1961
Se conocen como Fuentes Tamáricas (en latín, Fontes Tamarici) a tres fuentes próximas ubicadas por el geógrafo e historiador romano Plinio el Viejo en la Cantabria clásica, y que desde el siglo XVIII se vienen identificando con la fuente de La Reana, en Velilla del Río Carrión (Palencia), España. Las primeras noticias del manantial, a cargo de Plinio, datan de la época de la conquista romana de los cántabros, donde se cita su peculiaridad de manar y dejar de hacerlo sin explicación alguna, siendo sus intermitencias consideradas como augurio en esta época.
Pero Apolo, montado en su carroza, hizo que los cisnes volasen hacia los Hiperbóreos. Los de Delfos invocaron al dios para que volviera del país de los Hiperbóreos. Él, por su parte, después de un año entero de pronunciar oráculos a los habitantes de aquella tierra, cuando creyó oportuno que también los de Delfos tocasen sus trípodes, dio orden a los cisnes de regresar del país de los hiperbóreos…. Era por entonces mediados de verano, cuando según Alceo Apolo se apartó de los Hiperbóreos.” . Horacio invoca al dios de la Edad de Oro Apolo a que venga del país hiperbóreo. Análoga invocación eleva Virgilio en la cuarta égloga. No será inútil detenerse en el significado de dos de los nombres del ciclo mítico del nacimiento de Apolo: Latona, nombre de su madre, y Delos, nombre de la isla en la que nació el dios. El nombre de la diosa en griego tiene dos alternancias vocálicas:
Letó/Lató y deriva de la raíz leth-/lath- de donde procede el verbo lantháno que expresa el “estar escondido”, el estar oculto. Dêlos, en cambio, se enlaza con el adjetivo dêlos, “visible” y con el verbo delóo, “hago ver”. Latona, entonces, corresponde simbólicamente a la oscuridad, a la noche preñada de Sol, a la sapiencia primordial escondida: Latona viene de la Tierra de los Hiperbóreos. Literalmente su nombre significa “la oculta”, la no-manifiesta.
Delos es, por tanto, el lugar de la manifestación de Apolo-Sol y es también el lugar donde se revela en el logos apolíneo la sabiduría hiperbórea que primero estaba oculta (Latona). Delos, lugar de tal manifestación y a la luz de estas etimologías, cobra el significado de un centro espiritual derivado del Centro Primordial, o Isla Blanca, o Tierra Hiperbórea en un momento determinado del ciclo cósmico y de la historia de los hombres.
Y si “Delos”, como la “Isla Blanca”, etc., es no sólo una región mítica, sino también alegoría de un estado de conciencia que corresponde al ingreso en un estado del ser, los mitos del ciclo apolíneo ponen en evidencia los requisitos interiores a fin de que tal estado de conciencia -la Isla Blanca- pueda alcanzarse: la superación de la tiranía de los sentidos y el “descondicionamiento” de las pasiones ligadas a la “tierra”; la victoria sobre la hýbris expresada en el mito por los Centauros y por los Gigantes contra los que Apolo lucha. Según los relatos más antiguos, el principal enemigo de Apolo era una dragona (drakaína) de nombre Delphyne cuyo nombre deriva de delphys, “matriz”, “útero”, “vulva”; otro enemigo era Ticio (Tituós), un gigante fálico que había atentado contra su madre Latona. Al mismo tiempo Delphys, tras la victoria de Apolo sobre el dragón-hembra, en la versión más antigua del mito, se convierte en el nombre del templo más ilustre del dios, cuyo significado es otra vez “útero”. Pero esta vez de renacimiento.
EL PARNASO (PARAISO) , FUENTE TAMÁRICA CON LA CIUDAD BLANCA CORONANDO LA CIMA, ENFRENTE EL MONTE ATLAS
En casi todas las representaciones de la fuente de la vida se ve un espacio natural en donde emanan las aguas de una cueva y brota a la superficie formando un lago o piscina natural . Natural de naturaleza, el agua y la naturaleza sagrada que da la vida. En las representaciones del Belén sale el rio de una cueva regando de vida su paso. Por todo esto diria que la fuente de Delfos, és una representacion de la auténtica...... porqué?? porque en la fuente autentica no tuvieron que esculpir una cueva(altar) en la roca, tampoco construccion alguna para retener el agua, la autentica .... ya las tenia. Y no se llamaba DELPHOS sino DELOS, THELOS O THYLOS, COMO LA "T"- HYLIADA, "T"-HYLENOS, ELENOS.
La fuente de Castalia era el manantial que emitía los vapores alucinógenos que provocaban al oráculo de Delfos los sueños y visiones que le permitían predecir el futuro. Esto es lo que cuenta una de las muchas leyendas, aunque en otras se afirma que nunca gozó de tales vapores alucinógenos sino de aguas puras y cristalinas.
Estaba situada en el monte Parnaso, de cuyas rocas brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas desde muy antiguo era la de Castalia, que estaba rodeada de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo. La leyenda y la mitología cuentan que en el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían algunas divinidades, diosas menores del canto y la poesía, llamadas musas, junto con las ninfas del agua fresca, llamadas náyades. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban. Se decía que el agua que manaba era «agua parlante» capaz de dar un oráculo. Al principio funcionó como tal hasta los tiempos en que se construyó el Templo de Apolo en el lugar que hoy conocemos como Delfos. Pero esta fuente continuó siendo famosa y sagrada y a ella acudían muchas gentes a purificarse.
"Y es ignorancia y arrogante caso hacerse palatino del Parnaso.
Aquí, si nuestro intento fuera pasar a la primera Hesperia, que del antiguo Atlante el nombre toma, ¡con que purpúres espléndido ornamento diera feliz materia el claro espejo en que se mira Roma!
Saliera el Tibre (ibre, iber, iberico) undoso y cristalino, que vio Virgilios y Enios, y tantos fertilísimos ingenios, por quien son sus ribera inmortales, y coronara por mejor latino, sobre los tres laureles celestiales, las sacras sienes del pastor divino, lustre inmortal del nombre Barberino, sagrado archimandrita, en cuya santa mano deposita Pedro el cayado de oro, y la llave mayor de su tesoro.
Hijo al fin de Florencia, cátedra universal de toda ciencia, donde traslada Grecia los liceos, con mayores trofeos que de Homeros y escuros Licofrontes, en Ángelos, Mirándulas, Marsilios, más célebres que Tulios y Virgilios.
Oh, pues, alma ciudad, los siete montes al gran Mafeo hulioa, y tú la verde orilla excede hasta besar sus pies sagrados, oh siempre dulce y venerable río, y del afecto mío."
Párrafo sacado del "Laurel de Apolo" escrito por Lope de Vega publicado el 1630, dedicado a Juan Alfonso Enríquez de Cabrera, Almirante de Castilla.
Detalle del rey Eetes entre sus hijas recibiendo a Jasón,
de la serie dedicada a Los Argonautas por B. Di Antonio (1446-1516)
En esta imagen se ve el castillo circular de las tres torres y en el centro varios circulos concéntricos con unos personajes que parecen luchando, sembrando, tocando musica, en realidad el personaje és el sol y representa su paso por las diferentes epocas , osea el recorrido del sol. En el centro el Arca Dorado cuando se abria fulminava con sus rayos. El arbol de la vida que sale de detras del Arca, pero no tiene la manzana dorada, sinó a una cabra de oro colgada..... el bellocino de oro. Fuera desde el monte la misma figura que representa el Sol en todo lo mas alto; al pie de la imagen el rey de la atlantida con sus hijas en un carruaje del que tiran dos caballos blancos.
Texto original de Apolodoro, Biblioteca II, 5, 3 (Traducción M. Rodríguez de Sepúlveda): Éstos [los argonautas], con Jasón como navarca, se hicieron a la mar y arribaron a Lemnos. Entonces Lemnos no tenía hombres y su reina era Hipsípila, hija de Toante por lo siguiente: las lemnias no honraban a Afrodita y ella les infligió una fetidez que impulsó a sus maridos a tomar cautivas de la cercana Tracia para yacer con ellas. Las lemnias desdeñadas mataron a sus padres y maridos; sólo Hipsípila salvó a su padre Toante escondiéndolo. Cuando los argonautas llegaron a Lemnos, entonces en poder de las mujeres, se unieron con ellas. Hipsípila yació con Jasón y tuvo hijos, Euneo y Nebrófono. E.3.- Después de atracar en la isla de Samotracia donde se inician en los Misterios de la isla aconsejados por Orfeo, entraron en el Helesponto y llegaron al reino de CÍCIO O CÍCICO, en LA PROPÓNTIDE, A LA TIERRA DE LOS DOLIONES, donde el rey Cícico y sus súbditos los acogieron con hospitalidad. Se hicieron a la mar, pero por una tormenta, los vientos les hicieron regresar al mismo lugar. Por un fatal malentendido, los Doliones, como era de noche no reconocieron a los Argonautas, estos tampoco a los Doliones, y así se enfrentaron en una lucha sangrienta,en la que murieron el rey Cícico y su corte. Cuando los Argonautas se dieron cuenta del error al amanecer, era ya demasiado tarde. Los hombres de los dos frentes, arrepentidos, honraron a los caídos. En los funerales que duraron tres días, la esposa del rey Cícico, Clite o Clito se arroja en la pira del rey y muere,( típico suicidio que existía en la Antigüedad de la mujer viuda como víctima del sacrificio.Ver el Tema: El sacrificio de la mujer viuda en el mundo grecorromano, el Islam y el hinduismo, Trabajo de Manuel-Antonio Marcos Casquero).
JASÓN CONSIGUIENDO EL VELLOCINO DE ORO (EL SAN JORGE)
Matías nos cuenta muchas cosas, pero resumimos un texto con sus descripción de la Atlántida en palabras suyas (los paréntesis son nuestros): Era un imperio con varias islas.
La Atlantida o Khefislion, que era su verdadero nombre en la lengua atlante, se extendía por el Atlántico, sobre todo medio y Norte, y posteriormente hacia América y el Meditérraneo. Los primeros asentamientos, según recuerdo yo, fueron en Cabo Verde, en la costa africana y luego se extendieron a islas sumergidas hacia el Sur y el Norte. La más grande era Evnoh, en el norte (se referirá a la famosa Thule o Hiperbórea) un conjunto sedimentario entre Europa y América del norte. Más arriba, encontramos la naciente Islandia, que era camino hacia el Polo Norte o tierra del ATLANTE, mas allá de Groenlandia. No había caballos en las islas, sólo mulas, aves muy extrañas, a una la llamo ABLU SHUSH, era un ave de muchos colores, exótica, parecida a un pavorreal pero mas como una gallina. En las islas del sur había elefantes pequeños y alguna cebra, según sé, pero no animales grandes. (Platón da una descripción similar de animales tropicales).
Tartessos y otras colonias
Luego había más asentamientos, en la costa de Marruecos, en la costa de España (será Tartessos), en Grecia (será Santorini), Italia (serán etruscos), Egipto (la civilización posterior fue un legado de la Atlántida), Libia, Israel, Chipre, Persia…
La isla tenía forma de bumerang, no sé escribirlo, y se dividia en 12 regiones que pertenecían a 12 familias terratenientes, hijos de los fundadores y los homínidos (otra raza que menciona Matías). Los fundadores eran del planeta muerto Marte, pero los que realizaron variaciones genéticas eran de otro mundo que no se acercaba siempre al Planeta, sólo a veces, luego muchos se fueron a las Pléyades (los altos rubios hermafroditas y místicos que tanto citan abducidos), cuando murió Marte. El Dios de la Atlántida era el Dios Athlan, dios del mar (En Marruecos existe el Atlas y en Athlan en Centroamérica), tambien tenían otros como Arian, del fuego, Karea de la tierra y la agricultura, Athalea del aire y los vientos, etc. Rendían mucho honor a los que manejaban la Naturaleza.
Los mitos de la antigüedad guardan memoria de una antigua tierra mágica que explica el origen de la humanidad y de la antigua civilización de la Hiperbórealegendaria, Patria original de los arios. En el Tíbet, antes de ser invadido y destruido por el marxismo, en los templos eran guardados con celo viejos manuscritos que se referían a ese pasado hoy acallado por quienes dominan el mundo.
Los arios hindos nos dicen que el continente Ártico, hace milenios, era un lugar de clima templado y con una naturaleza generosa. Hiperbórea, tierra mágica liberada del tiempo del mundo, fue creada por una raza superior: los hiperbóreos. Su civilización participaba del conocimiento trascendente o espiritual y estaba formada por seres venidos de las estrellas de sangre pura, además de por semidivinos y por arios. Estos últimos se llamaban también “ariyas”, de donde proviene la palabra “ario”, que viene a decir “nacido dos veces” o “iluminado”.
El origen de Hiperbórea se halla en los límites del tiempo, cuando en el cielo hubo una confrontación entre Jehová, dios del mundo material, y las huestes espirituales de Lucifer. En esta contienda cósmica se produjo la “traición de los Traidores Blancos”. Mediante esta estrategia, encadenando la consciencia divina en el mundo, Jehová trata de dar entidad a su mundo ilusorio. Jehová necesita del elemento divino pero sometido a su designio.
En consecuencia, a raíz de esta situación, el espíritu quedó encadenado en la materia y el alma del mundo, dando lugar a una estirpe de semidivinos. Esta estirpe se hallará desde entonces entre dos mundos y en medio de una terrible confrontación cósmica. Tratando de ayudar a sus hijos semidivinos, los Dioses Blancos crean Hiperbórea, un territorio libre del mundo desde el que luchan para rescatar a los suyos de la cárcel de la materia.
Hiperbórea estaba situada más allá del océano boreal y aislada del mundo, según una versión del mito, por una muralla de constitución vítrea. En otras versiones la muralla mágica era de piedra, al estilo de las construcciones ciclópeas del mundo antiguo. Gracias a esta separación, la pureza racial no estaba amenazada y podían vivir en armonía. Cuando los dioses hiperbóreos hubieron de partir para retornar más allá de las estrellas, antes de marchar dejaron en la tierra un objeto especialmente sagrado: el Gral o Grial. Este objeto, la esmeralda de la Corona de Lucifer, tiene la virtud de permitir a los espíritus caídos mantener el vínculo con el mundo de los dioses.
Tras un cataclismo planetario, Hiperbórea desapareció y aquella eterna primavera ártica dio paso a un clima frío e inhabitable. Los descendientes de los arios que quedaron sobre la superficie de este planeta hubieron de emigrar hacia regiones más al sur. Así, los arios emigrarían fundando la legendaria civilización del Gobi, en el Asia y migrando también hacia Escandinavia. Los innumerables restos de fauna congelada en las islas árticas hoy inhabitables, como la isla de Vrangelja (Vrangel), al norte de Siberia, en pleno Océano Ártico, así como los yacimientos de carbón de las islas árticas como Spitsberg (Noruega), son la demostración de que en otro tiempo aquellas tierras polares, hoy inhabitables, fueron lugares de naturaleza exuberante. De esta manera, la Patria original de los arios sería sepultada por los hielos polares.
ATLANTE
EL QUE SUSTENTA SOBRE SUS HOMBROS EL CIELO.
Rey de Mauritania, hijo de Japeto y hermano de Prometheo. Supo del oraculo que uno de los hijos de Júpiter le havia de ocasionar gran daño, y asi se propuso no recibir por ninguna ocasion huésped alguno en su casa. Pero pasando Perseo, hijo de Júpiter, por casualidad por los dominios de Atlante y yendo por cortesia a su casa, Atlantte le echó de ella. Irritado Perseo e tanta inhumanidad, tomó el escudo que llevaba y mostrandole la medusa, le tansformó en un monte de su nombre, tan alto, que creian llegar al cielo.
Tubo tambien por estrellas a sus hijas, las que tubo con su mujer Ethra se llamaron Hyadas; y las que en su mujer Pleione, Pleiadas.
"DAN EL NOMBRE LAS LLUVIAS CONTINUADAS A LAS ESTRELLAS HYADAS LAMADAS"
El tio de estas fué HESPERO, hermano de ATLANTE, de quien ITALIA se llamó HESPÉRIA, porque vivió en ella algún tiempo. Frecuentemente subia a la cima del Monte Atlante con motivo de registrar los Astros, le tributó el vulgo honores divinos, y dio nombre con el suyo a aquella estrella lucidissima que los Latinos llaman LUCIFER, esto es LUCERO , cuando sale antes del Sol y Hesperus, Hesper, Hesperugo y Vesper,Vesperugo, esto es Vespero o Lucero de la tarde, cuando sigue al Sol.
LAS HESPÉRIDAS, que fueron tres hijas de este HESPERO, se nombraron EGLE, ARETHUSA,
y HESPERTUSA. Se dice que tenian unos Huertos preciosos en un Bosque Dorado o fecundo en Oro. Un Dragón vigilante las servia de custodia,y haviendole quitado Hercules la vida, robó las manzanas de Oro.