ESTE BLOG ÉS PARA RECOPILAR DATOS SOBRE EL APELLIDO LINARES, HAY MUCHOS RECORTES DE OTROS AUTORES, ESPERO QUE EL RECORTE TENGA LA FIRMA DE SU AUTOR. PARA NADA SE PRETENDE COPIAR O PLAGIAR NINGUNA OBRA, SIENDO ESTE BLOG MERAMENTE INFORMATIVO
Con este nombre se conoce la rebelión que lideraron en octubre de 1810, los hermanos Francisco, Manuel y José González de Linares en contra de la Junta de Gobierno formada el 19 de abril de ese año. Los Linares quienes eran comerciantes españoles oriundos de Santander, se unieron al abogado José Bernabé Díaz, ministro del Tribunal de Apelación y algunos criollos, con el firme propósito de sustituir a la Junta de Gobierno por otra compuesta por Dionisio Franco, director de la Renta del Tabaco, José de Limonta, contador mayor, el marqués de Casa León y el arzobispo Narciso Coll y Prat, quienes reconociendo a la Regencia española, gobernarían la provincia de Venezuela hasta que Fernando VII tomara otra decisión. No obstante, el movimiento fue delatado el 1 de octubre de 1810 a las autoridades de Caracas por los capitanes peninsulares Manuel Ruiz y José Mires.
La conspiración que se fraguó en tertulias realizadas en casa de los Linares, fue develada debido a la indiscreción de algunos de los implicados, como el canónigo Raimundo Bolea, quien le habló de ello a su colega José Cortés de Madariaga. Ante estas circunstancias las autoridades caraqueñas arrestaron a los conspiradores e interrogaron a varios oficiales comprometidos; entre otros, Antonio Guzmán, José Girón y José Montiel, quienes confirmaron los hechos en detalle. Entre los implicados figuraron también Juan Vicente Echeverría y el padre José Antonio Montenegro, cura párroco de La Candelaria. A los principales conjurados se les siguió causa, pero como su delito no pasó de la tentativa, se les aplicó según el grado de culpabilidad, las penas de prisión, destierro y confinamiento. Por su parte, tanto el arzobispo Coll y Prat como el marqués de Casa León y los otros personajes, que ocuparían la nueva Junta, alegaron que todo se había tramado sin su conocimiento, por lo que no se les siguió causa. El abogado Díaz fue confinado a Barcelona y el canónigo español Bolea fue expulsado de Venezuela. En cuanto a los hermanos Linares, los mismos fueron llevados presos a La Guaira. El capitán español Antonio Guzmán (padre de Antonio Leocadio Guzmán y abuelo de Antonio Guzmán Blanco) fue enviado preso al castillo de Puerto Cabello, donde participó en la rebelión de junio de 1812 que finalizó con la caída de esa plaza en manos de fuerzas realistas. Cuando las tropas españolas al mando del capitán de fragata Domingo de Monteverde entraron en Caracas a mediados de 1812, los hermanos Linares recobraron su libertad y siguieron apoyando la causa realista. Por último, los 2 oficiales españoles que habían informado sobre la conspiración, José Mires y Manuel Ruiz, fueron enviados presos por Monteverde a España en 1812.
1) *Domingo González de Linares estaba casado en San Felices de Buelna con Juana Díaz de la Riba, siendo padres de :
2) *Sebastián González de Linares, casado en San Felices de Buelna con María González de Lago, hija de Antonio González de Lago y de Manuela Díaz de Vargas; y fueron padres de:
3) *Juan Antonio González de Linares, nació en San Felices de Buelna en 1.733, casando en el mismo lugar en 1.756 con María González de Quijano, nacida también en San Felices de Buelna en 1.735, hija de Antonio González de Quijano y de Rosa Gómez del Rivero, nieta por línea paterna de Mateo González de Quijano y de Antonia Díaz de la Bárcena, y por la materna de Antonio Gómez del Rivero y de María García de Lago. Juan Antonio y María tuvieron a María, Antonia, Manuela, y también a:
4) *José González de Linares nació en San Felices de Buelna en 1.776, casando en Ontoria en 1.796 con Josefa Vélez de la Cotera, hija de Francisco Vélez de la Cotera y de María Gutiérrez de Gereda. José obtuvo en 1.807 Real Provisión de estando de un mismo acuerdo e hidalguía de los señores Alcaldes de la Real Sala de Hijos dalgo de la Real Chancillería de Valladolid. José y Josefa fueron padres de Domingo del Carmelo, nacio en 1.798; Josef Vicente, nacido en 1.799; Juan Domingo, nacido en 1.801; María Rosalía, en 1.803, Francisco Vicente, en 1.805; Miguel Thomás, en 1.806; María Antonia, en 1.808; Cristóbal Josef, en 1.810; Josefa, en 1.814; Manuela Josefa, nacida en 1.818, y de:
5) *Manuel María Vicente González de Linares nació en Ontoria en 1.816, y murió en 1.884. Casó en primeras nupcias en 1.833 con Josefa González, nacida en el mismo lugar en 1.815, hija de Cristóbal González y de Teresa Díaz del Castro. Fueron padres de Joaquín Domingo, nacido en 1.834; y de Francisco, nacido en 1.836. Una vez viudo casó Manuel en segundas nupcias en 1.840 con María Josefa Sánchez de Bustamante, nacida en Ontoria en 1.815, hija de Miguel Sánchez Pérez y de María Isabel Vélez de la Cotera. Manuel y su segunda mujer fueron padres de Pedro José María, nacido en 1.841; María Josefa Concepción, nacida en 1.843; Ignacio Cristóbal, nacido en 1.845; Enrique, nacido en 1.852; Desiderio, nacido en 1.854; Andrés Esteban, nacido en 1.856; y:
6) *Francisco María González de Linares nació en Ontoria en 1.849, donde casó en 1.876 con Josefa Yarza, nacida en 1.851 en Villabona (Guipúzcoa), hija de Miguel Joaquín Yarza Urquía, nacido en 1.817 en Villabona, y de Paula San Sebastián. Francisco María y Josefa fueron padres de Camilo, nacido en 1.877; María; Benilde; y de:
7) *Joaquín Martín González de Linares nació en 1.878 en Ontoria, donde casó con Ángela Díaz, nacida en 1.877 en Cabezón de la Sal, hija de Ramón Díaz García, nacido en Cabezón de la Sal en 1.834, y de Francisca Valeriana Vélez González, nacida en Ontoria en 1.845. Joaquín Martín y Angelita tuvieron a Luis, y a:
8) *José Antonio González nació en Ontoria en 1.902, donde casó con María Aurelia Soledad González, nacida, también en Ontoria, en 1.906, hija de Francisco González de Cossio y Gómez de Cossio, nacido en San Sebastián de Garabandal y de su segunda mujer, Cristina González Noriega, nacida en Róiz en 1.870. José Antonio y María Soledad fueron padres de José Antonio, nacido en 1.932; Soledad, nacida en 1.936; María Cristina, nacida en 1.938; y:
9) *Francisco González nació en Ontoria en 1.934, casando en Comillas en 1.959 con Rosa Cobo, nacida en Comillas en 1.930, hija de Ramón Cobo Abarrategui, nacido en 1.898 en Comillas, y de Inés María del Socorro Gómez Maderas, nacida en Lamadrid en 1.893. Francisco y Rosa fueron padres de:
10) *María Inés, nacida en Comillas en 1.960 y casada en Torrelavega en 1.996 con Miguel Herrería Herrería, natural de Santander; Francisco, nacido en Comillas en 1.962; María Soledad, nacida en Torrelavega en 1.964, y casada en el mismo lugar en 1.991 con Carlos Argüeso Seco; y Jorge, nacido en 1.967 en Torrelavega.
Nació en San Lázaro, Trujillo, el 22 de Agosto de 1790. Sus padres fueron Juan Linares y Juana Quintero.
El Coronel Andrés Linares Quintero es llamado el Sansón o Hércules de San Lázaro, media dos metros de estatura. En 1813, cuando llegó la Vanguardia del Ejército Libertador a San Lázaro, el Comandante de ésta llamado Luis González, sostuvo un altercado con Andrés Linares, en la riña, quedó muerto de un golpe el soldado republicano, por lo que Andrés Linares fué detenido, puesto a las órdenes del Coronel Atanasio Girardot, quien posteriormente lo incorpora al Ejército Libertador, al ver su astucia, inteligencia y valor. El niño José de Los Ángeles Cano, quien contaba con 9 años y que luego sería Presbítero de San Lázaro, presenció este altercado entre el Coronel Andrés Linares Quintero y el Soldado Luis González.
El Coronel Andrés Linares y sus hermanos Rogelio, Manuel, Felipe, Juan José, José de La Cruz y José María, se incorporaron desde muy jóvenes a la Sociedad Secreta Comuna “Hermanos”, quienes en San Lázaro, Santiago y Cabimbú, realizaron labores a favor de la causa independentista.
El Coronel Andrés Linares y sus hermanos son Héroes de las Batallas Campales de Bolivia en Pampán, el 12 de Junio de 1813 (Primera Batalla en que pelea); Los Cuarteles en Carache, el 13 de Junio de 1813; Agua de Obispo en Carache, el 18 de Junio de 1813 (en esta batalla el Coronel Atanasio Girardot lo nombra Sargento) y Niquitao en Boconó, el 2 de Julio de 1813. De igual manera, Andrés Linares dominaba un toro tomándolo por los cachos.
Rogelio Linares participó en las Batallas más importantes de Venezuela y América: Boyacá, el 7 de Agosto de 1819, donde no se produjeron muertos (El Libertador para liberar a Boyacá, partió el 27 de Mayo, desde El Mantecal, Apure); Carabobo, el 24 de Junio de 1821; Bomboná, el 7 de Abril de 1822, (esta Batalla fué dirigida por El Libertador, quien atacó desde el Norte; no se produjeron disparos, fué cuerpo a cuerpo, cuchillos, espadas y sables); Pichincha, el 24 de Mayo de 1822 (cerca del Volcán de Pichincha), dirigida por el Mariscal de Ayacucho, quien atacó desde el Sur; Junín, el 6 de Agosto de 1824 y Ayacucho, el 9 de Diciembre de 1824 (esta batalla duró 6 horas, se enfrentaron 9.310 realistas y 5.780 patriotas, hubo 2.110 muertos, 1.309 heridos entre ambas partes). También combatieron en esta epopeya los trujillanos José Francisco Valbuena (quien murió en La Quebrada de Los Cedros, Trujillo, ya Senil) y Juan José Indalecio Briceño.
El Coronel Andrés Linares Quintero, también participó en el combate de Los Horcones o Barquisimeto, el 22 de Julio de 1813; Taguanes o Tinaquillo, el 31 de Julio de 1813; Bárbula, el 30 de Septiembre de 1813; Las Trincheras, el 3 de Octubre de 1813; Vigirima (Valencia, dirigida por el Jefe Realista José Miguel Salomón, Regimiento Granada; por los patriotas participó el General en Jefe José Félix Ribas con 500 infantes; Coronel Leandro Palacios, el Segundo Escuadrón de Agricultores, 200 jinetes orientados por Francisco Antonio Paúl y el Escuadrón de Escolares 100 estudiantes. El Batallón Girardot orientado por el Comandante Luis Lamprea; Batallón Valencia orientado por el Coronel Manuel Gogorza; Batallón Quinto de La Unión, Luciano D‘Elhuyar. El Libertador Simón Bolívar Palacios llevó estos Batallones desde San Carlos, Estado Cojedes), los días 23, 24 y 25 de Noviembre de 1813; Araure, el 5 de Diciembre de 1813; Atarigua, Uriche, Guama, Los Aserraderos, Cocorote, Baragua, el 21 de Enero de 1814; Cagua, El Palmar, Barquisimeto, San Carlos, La Puerta, el 3 de Febrero y el 14 de Junio de 1814; Aragua, el 17 de Agosto de 1814; Las Brujitas, Las Flecheras (peleó al lado del General en Jefe José Antonio Páez), todas éstas en Venezuela; Chitiga, Cachirí (fué nombrado por el General Custodio García Rovira como Comandante del Batallón Soberbios de Antioquia), El Palo, La Cuchilla del Tambo, Resistencia en La Plata y Ceja Alta, en la Nueva Granada. El Coronel Andrés Linares comparte la lucha con su coterráneo, el Coronel Manuel Gogorza Lechuga, quien comandaba el Batallón Valencia, el Comandante Domingo Meza, quien comandaba el Batallón La Guaira y a él le correspondió dirigir el Batallón Barlovento. También peleó al lado del General en Jefe Rafael Urdaneta Faría.
El Coronel Andrés Linares participó en el sometimiento del dictador Manuel Bernardo Alvarez y Francisco Montalvo, Capitán General de La Nueva Granada, al tomar la Plaza de Santa Fé. El General Pablo Morillo cercó y capturó al Coronel Andrés Linares, cuando dirige con sus tropas la defensa de Antioquia, en la Ceja Alta, entre Cancán y Remedios, y las provincias unidas de la Nueva Granada, con 1000 hombres divididos en tres batallones, junto al último Presidente de la Primera República, Teniente Coronel Liborio Mejía; posteriormente lo fueron a vendar para fusilarlo, no lo aceptó y ante la mirada firme de éste, lo tuvieron que matar de espaldas, por órdenes del General Pablo Morillo, Conde de Cartagena y Marqués de La Puerta, en Bogotá el 3 de Septiembre de 1816.
Toda su familia fué diezmada, reprimida y le confiscaron los bienes. Sus restos se encuentran en el Panteón de Los Mártires de Bogotá, Colombia.
Andrés Linares muere con el grado de Coronel y después de su muerte es nombrado General Post Mortem.
La Isla Blanca había sido la patria de la madre de Apolo, Latona.
Apolo, nacido en Delos, había pasado larga temporada en el país de los Hiperbóreos y allí volvía cada diecinueve años. “Zeus lo envió a Delfos y a las corrientes de la Fuente Castalia, para que desde ahí profetizara a los Griegos
FUENTE CASTALIA, DELFOS, GRECIA
LAS FUENTES TAMARICAS DE CASTALIA ( DE CASTELANOS DE HESPÉRIA)
FUENTE RUENTE, CANTABRIA LA FUENTE TAMÁRICA por EXCELENCIA NATURAL
La Fuente de Castalia
Castalia era una ninfa hija de Aqueloo (río) a la que Apolo amaba, pero ella no aceptó al dios y para no romper su voto de castidad, escapó sumergiéndose en las aguas de una fuente que había cerca de Delfos, al pié del monte Parnaso y allí se ahogó. Sus lágrimas mezcladas con las aguas inspiraban a los poetas y los vapores que emitían provocaban un trance a las sacerdotisas que, por medio de sueños y visiones, predecían el futuro. FUENTONA DE RUENTE O FUENTONA DE RUENTE
FUENTE DE LA REANA, CANTABRIA. FUENTES TAMARÁRICAS
La fuente de La Reana fue declarada Bien de interés cultural el 9 de mayo de 1961
Se conocen como Fuentes Tamáricas (en latín, Fontes Tamarici) a tres fuentes próximas ubicadas por el geógrafo e historiador romano Plinio el Viejo en la Cantabria clásica, y que desde el siglo XVIII se vienen identificando con la fuente de La Reana, en Velilla del Río Carrión (Palencia), España. Las primeras noticias del manantial, a cargo de Plinio, datan de la época de la conquista romana de los cántabros, donde se cita su peculiaridad de manar y dejar de hacerlo sin explicación alguna, siendo sus intermitencias consideradas como augurio en esta época.
Pero Apolo, montado en su carroza, hizo que los cisnes volasen hacia los Hiperbóreos. Los de Delfos invocaron al dios para que volviera del país de los Hiperbóreos. Él, por su parte, después de un año entero de pronunciar oráculos a los habitantes de aquella tierra, cuando creyó oportuno que también los de Delfos tocasen sus trípodes, dio orden a los cisnes de regresar del país de los hiperbóreos…. Era por entonces mediados de verano, cuando según Alceo Apolo se apartó de los Hiperbóreos.” . Horacio invoca al dios de la Edad de Oro Apolo a que venga del país hiperbóreo. Análoga invocación eleva Virgilio en la cuarta égloga. No será inútil detenerse en el significado de dos de los nombres del ciclo mítico del nacimiento de Apolo: Latona, nombre de su madre, y Delos, nombre de la isla en la que nació el dios. El nombre de la diosa en griego tiene dos alternancias vocálicas:
Letó/Lató y deriva de la raíz leth-/lath- de donde procede el verbo lantháno que expresa el “estar escondido”, el estar oculto. Dêlos, en cambio, se enlaza con el adjetivo dêlos, “visible” y con el verbo delóo, “hago ver”. Latona, entonces, corresponde simbólicamente a la oscuridad, a la noche preñada de Sol, a la sapiencia primordial escondida: Latona viene de la Tierra de los Hiperbóreos. Literalmente su nombre significa “la oculta”, la no-manifiesta.
Delos es, por tanto, el lugar de la manifestación de Apolo-Sol y es también el lugar donde se revela en el logos apolíneo la sabiduría hiperbórea que primero estaba oculta (Latona). Delos, lugar de tal manifestación y a la luz de estas etimologías, cobra el significado de un centro espiritual derivado del Centro Primordial, o Isla Blanca, o Tierra Hiperbórea en un momento determinado del ciclo cósmico y de la historia de los hombres.
Y si “Delos”, como la “Isla Blanca”, etc., es no sólo una región mítica, sino también alegoría de un estado de conciencia que corresponde al ingreso en un estado del ser, los mitos del ciclo apolíneo ponen en evidencia los requisitos interiores a fin de que tal estado de conciencia -la Isla Blanca- pueda alcanzarse: la superación de la tiranía de los sentidos y el “descondicionamiento” de las pasiones ligadas a la “tierra”; la victoria sobre la hýbris expresada en el mito por los Centauros y por los Gigantes contra los que Apolo lucha. Según los relatos más antiguos, el principal enemigo de Apolo era una dragona (drakaína) de nombre Delphyne cuyo nombre deriva de delphys, “matriz”, “útero”, “vulva”; otro enemigo era Ticio (Tituós), un gigante fálico que había atentado contra su madre Latona. Al mismo tiempo Delphys, tras la victoria de Apolo sobre el dragón-hembra, en la versión más antigua del mito, se convierte en el nombre del templo más ilustre del dios, cuyo significado es otra vez “útero”. Pero esta vez de renacimiento.
EL PARNASO (PARAISO) , FUENTE TAMÁRICA CON LA CIUDAD BLANCA CORONANDO LA CIMA, ENFRENTE EL MONTE ATLAS
En casi todas las representaciones de la fuente de la vida se ve un espacio natural en donde emanan las aguas de una cueva y brota a la superficie formando un lago o piscina natural . Natural de naturaleza, el agua y la naturaleza sagrada que da la vida. En las representaciones del Belén sale el rio de una cueva regando de vida su paso. Por todo esto diria que la fuente de Delfos, és una representacion de la auténtica...... porqué?? porque en la fuente autentica no tuvieron que esculpir una cueva(altar) en la roca, tampoco construccion alguna para retener el agua, la autentica .... ya las tenia. Y no se llamaba DELPHOS sino DELOS, THELOS O THYLOS, COMO LA "T"- HYLIADA, "T"-HYLENOS, ELENOS.
La fuente de Castalia era el manantial que emitía los vapores alucinógenos que provocaban al oráculo de Delfos los sueños y visiones que le permitían predecir el futuro. Esto es lo que cuenta una de las muchas leyendas, aunque en otras se afirma que nunca gozó de tales vapores alucinógenos sino de aguas puras y cristalinas.
Estaba situada en el monte Parnaso, de cuyas rocas brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas desde muy antiguo era la de Castalia, que estaba rodeada de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo. La leyenda y la mitología cuentan que en el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían algunas divinidades, diosas menores del canto y la poesía, llamadas musas, junto con las ninfas del agua fresca, llamadas náyades. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban. Se decía que el agua que manaba era «agua parlante» capaz de dar un oráculo. Al principio funcionó como tal hasta los tiempos en que se construyó el Templo de Apolo en el lugar que hoy conocemos como Delfos. Pero esta fuente continuó siendo famosa y sagrada y a ella acudían muchas gentes a purificarse.
"Y es ignorancia y arrogante caso hacerse palatino del Parnaso.
Aquí, si nuestro intento fuera pasar a la primera Hesperia, que del antiguo Atlante el nombre toma, ¡con que purpúres espléndido ornamento diera feliz materia el claro espejo en que se mira Roma!
Saliera el Tibre (ibre, iber, iberico) undoso y cristalino, que vio Virgilios y Enios, y tantos fertilísimos ingenios, por quien son sus ribera inmortales, y coronara por mejor latino, sobre los tres laureles celestiales, las sacras sienes del pastor divino, lustre inmortal del nombre Barberino, sagrado archimandrita, en cuya santa mano deposita Pedro el cayado de oro, y la llave mayor de su tesoro.
Hijo al fin de Florencia, cátedra universal de toda ciencia, donde traslada Grecia los liceos, con mayores trofeos que de Homeros y escuros Licofrontes, en Ángelos, Mirándulas, Marsilios, más célebres que Tulios y Virgilios.
Oh, pues, alma ciudad, los siete montes al gran Mafeo hulioa, y tú la verde orilla excede hasta besar sus pies sagrados, oh siempre dulce y venerable río, y del afecto mío."
Párrafo sacado del "Laurel de Apolo" escrito por Lope de Vega publicado el 1630, dedicado a Juan Alfonso Enríquez de Cabrera, Almirante de Castilla.
Detalle del rey Eetes entre sus hijas recibiendo a Jasón,
de la serie dedicada a Los Argonautas por B. Di Antonio (1446-1516)
En esta imagen se ve el castillo circular de las tres torres y en el centro varios circulos concéntricos con unos personajes que parecen luchando, sembrando, tocando musica, en realidad el personaje és el sol y representa su paso por las diferentes epocas , osea el recorrido del sol. En el centro el Arca Dorado cuando se abria fulminava con sus rayos. El arbol de la vida que sale de detras del Arca, pero no tiene la manzana dorada, sinó a una cabra de oro colgada..... el bellocino de oro. Fuera desde el monte la misma figura que representa el Sol en todo lo mas alto; al pie de la imagen el rey de la atlantida con sus hijas en un carruaje del que tiran dos caballos blancos.
Texto original de Apolodoro, Biblioteca II, 5, 3 (Traducción M. Rodríguez de Sepúlveda): Éstos [los argonautas], con Jasón como navarca, se hicieron a la mar y arribaron a Lemnos. Entonces Lemnos no tenía hombres y su reina era Hipsípila, hija de Toante por lo siguiente: las lemnias no honraban a Afrodita y ella les infligió una fetidez que impulsó a sus maridos a tomar cautivas de la cercana Tracia para yacer con ellas. Las lemnias desdeñadas mataron a sus padres y maridos; sólo Hipsípila salvó a su padre Toante escondiéndolo. Cuando los argonautas llegaron a Lemnos, entonces en poder de las mujeres, se unieron con ellas. Hipsípila yació con Jasón y tuvo hijos, Euneo y Nebrófono. E.3.- Después de atracar en la isla de Samotracia donde se inician en los Misterios de la isla aconsejados por Orfeo, entraron en el Helesponto y llegaron al reino de CÍCIO O CÍCICO, en LA PROPÓNTIDE, A LA TIERRA DE LOS DOLIONES, donde el rey Cícico y sus súbditos los acogieron con hospitalidad. Se hicieron a la mar, pero por una tormenta, los vientos les hicieron regresar al mismo lugar. Por un fatal malentendido, los Doliones, como era de noche no reconocieron a los Argonautas, estos tampoco a los Doliones, y así se enfrentaron en una lucha sangrienta,en la que murieron el rey Cícico y su corte. Cuando los Argonautas se dieron cuenta del error al amanecer, era ya demasiado tarde. Los hombres de los dos frentes, arrepentidos, honraron a los caídos. En los funerales que duraron tres días, la esposa del rey Cícico, Clite o Clito se arroja en la pira del rey y muere,( típico suicidio que existía en la Antigüedad de la mujer viuda como víctima del sacrificio.Ver el Tema: El sacrificio de la mujer viuda en el mundo grecorromano, el Islam y el hinduismo, Trabajo de Manuel-Antonio Marcos Casquero).
JASÓN CONSIGUIENDO EL VELLOCINO DE ORO (EL SAN JORGE)
Matías nos cuenta muchas cosas, pero resumimos un texto con sus descripción de la Atlántida en palabras suyas (los paréntesis son nuestros): Era un imperio con varias islas.
La Atlantida o Khefislion, que era su verdadero nombre en la lengua atlante, se extendía por el Atlántico, sobre todo medio y Norte, y posteriormente hacia América y el Meditérraneo. Los primeros asentamientos, según recuerdo yo, fueron en Cabo Verde, en la costa africana y luego se extendieron a islas sumergidas hacia el Sur y el Norte. La más grande era Evnoh, en el norte (se referirá a la famosa Thule o Hiperbórea) un conjunto sedimentario entre Europa y América del norte. Más arriba, encontramos la naciente Islandia, que era camino hacia el Polo Norte o tierra del ATLANTE, mas allá de Groenlandia. No había caballos en las islas, sólo mulas, aves muy extrañas, a una la llamo ABLU SHUSH, era un ave de muchos colores, exótica, parecida a un pavorreal pero mas como una gallina. En las islas del sur había elefantes pequeños y alguna cebra, según sé, pero no animales grandes. (Platón da una descripción similar de animales tropicales).
Tartessos y otras colonias
Luego había más asentamientos, en la costa de Marruecos, en la costa de España (será Tartessos), en Grecia (será Santorini), Italia (serán etruscos), Egipto (la civilización posterior fue un legado de la Atlántida), Libia, Israel, Chipre, Persia…
La isla tenía forma de bumerang, no sé escribirlo, y se dividia en 12 regiones que pertenecían a 12 familias terratenientes, hijos de los fundadores y los homínidos (otra raza que menciona Matías). Los fundadores eran del planeta muerto Marte, pero los que realizaron variaciones genéticas eran de otro mundo que no se acercaba siempre al Planeta, sólo a veces, luego muchos se fueron a las Pléyades (los altos rubios hermafroditas y místicos que tanto citan abducidos), cuando murió Marte. El Dios de la Atlántida era el Dios Athlan, dios del mar (En Marruecos existe el Atlas y en Athlan en Centroamérica), tambien tenían otros como Arian, del fuego, Karea de la tierra y la agricultura, Athalea del aire y los vientos, etc. Rendían mucho honor a los que manejaban la Naturaleza.
Los mitos de la antigüedad guardan memoria de una antigua tierra mágica que explica el origen de la humanidad y de la antigua civilización de la Hiperbórealegendaria, Patria original de los arios. En el Tíbet, antes de ser invadido y destruido por el marxismo, en los templos eran guardados con celo viejos manuscritos que se referían a ese pasado hoy acallado por quienes dominan el mundo.
Los arios hindos nos dicen que el continente Ártico, hace milenios, era un lugar de clima templado y con una naturaleza generosa. Hiperbórea, tierra mágica liberada del tiempo del mundo, fue creada por una raza superior: los hiperbóreos. Su civilización participaba del conocimiento trascendente o espiritual y estaba formada por seres venidos de las estrellas de sangre pura, además de por semidivinos y por arios. Estos últimos se llamaban también “ariyas”, de donde proviene la palabra “ario”, que viene a decir “nacido dos veces” o “iluminado”.
El origen de Hiperbórea se halla en los límites del tiempo, cuando en el cielo hubo una confrontación entre Jehová, dios del mundo material, y las huestes espirituales de Lucifer. En esta contienda cósmica se produjo la “traición de los Traidores Blancos”. Mediante esta estrategia, encadenando la consciencia divina en el mundo, Jehová trata de dar entidad a su mundo ilusorio. Jehová necesita del elemento divino pero sometido a su designio.
En consecuencia, a raíz de esta situación, el espíritu quedó encadenado en la materia y el alma del mundo, dando lugar a una estirpe de semidivinos. Esta estirpe se hallará desde entonces entre dos mundos y en medio de una terrible confrontación cósmica. Tratando de ayudar a sus hijos semidivinos, los Dioses Blancos crean Hiperbórea, un territorio libre del mundo desde el que luchan para rescatar a los suyos de la cárcel de la materia.
Hiperbórea estaba situada más allá del océano boreal y aislada del mundo, según una versión del mito, por una muralla de constitución vítrea. En otras versiones la muralla mágica era de piedra, al estilo de las construcciones ciclópeas del mundo antiguo. Gracias a esta separación, la pureza racial no estaba amenazada y podían vivir en armonía. Cuando los dioses hiperbóreos hubieron de partir para retornar más allá de las estrellas, antes de marchar dejaron en la tierra un objeto especialmente sagrado: el Gral o Grial. Este objeto, la esmeralda de la Corona de Lucifer, tiene la virtud de permitir a los espíritus caídos mantener el vínculo con el mundo de los dioses.
Tras un cataclismo planetario, Hiperbórea desapareció y aquella eterna primavera ártica dio paso a un clima frío e inhabitable. Los descendientes de los arios que quedaron sobre la superficie de este planeta hubieron de emigrar hacia regiones más al sur. Así, los arios emigrarían fundando la legendaria civilización del Gobi, en el Asia y migrando también hacia Escandinavia. Los innumerables restos de fauna congelada en las islas árticas hoy inhabitables, como la isla de Vrangelja (Vrangel), al norte de Siberia, en pleno Océano Ártico, así como los yacimientos de carbón de las islas árticas como Spitsberg (Noruega), son la demostración de que en otro tiempo aquellas tierras polares, hoy inhabitables, fueron lugares de naturaleza exuberante. De esta manera, la Patria original de los arios sería sepultada por los hielos polares.
ATLANTE
EL QUE SUSTENTA SOBRE SUS HOMBROS EL CIELO.
Rey de Mauritania, hijo de Japeto y hermano de Prometheo. Supo del oraculo que uno de los hijos de Júpiter le havia de ocasionar gran daño, y asi se propuso no recibir por ninguna ocasion huésped alguno en su casa. Pero pasando Perseo, hijo de Júpiter, por casualidad por los dominios de Atlante y yendo por cortesia a su casa, Atlantte le echó de ella. Irritado Perseo e tanta inhumanidad, tomó el escudo que llevaba y mostrandole la medusa, le tansformó en un monte de su nombre, tan alto, que creian llegar al cielo.
Tubo tambien por estrellas a sus hijas, las que tubo con su mujer Ethra se llamaron Hyadas; y las que en su mujer Pleione, Pleiadas.
"DAN EL NOMBRE LAS LLUVIAS CONTINUADAS A LAS ESTRELLAS HYADAS LAMADAS"
El tio de estas fué HESPERO, hermano de ATLANTE, de quien ITALIA se llamó HESPÉRIA, porque vivió en ella algún tiempo. Frecuentemente subia a la cima del Monte Atlante con motivo de registrar los Astros, le tributó el vulgo honores divinos, y dio nombre con el suyo a aquella estrella lucidissima que los Latinos llaman LUCIFER, esto es LUCERO , cuando sale antes del Sol y Hesperus, Hesper, Hesperugo y Vesper,Vesperugo, esto es Vespero o Lucero de la tarde, cuando sigue al Sol.
LAS HESPÉRIDAS, que fueron tres hijas de este HESPERO, se nombraron EGLE, ARETHUSA,
y HESPERTUSA. Se dice que tenian unos Huertos preciosos en un Bosque Dorado o fecundo en Oro. Un Dragón vigilante las servia de custodia,y haviendole quitado Hercules la vida, robó las manzanas de Oro.
1 de julio de 1898, aproximadamente 1072 españoles con el apoyo de dos piezas de artillería ligera, se enfrentaron a casi 11.000 soldados estadounidense reforzados con 4.000 mambises (insurrectos contra España), y la disposición de 12 cañones más 4 ametralladoras.
La posición de San Juan, en la colina homónima, protegía el acceso a Santiago de Cuba. Los norteamericanos pensaron que sería fácil tomarla dado el número de efectivos en la defensa y lo mal protegida por otros accidentes orográficos y tropas de reserva; pero la heroica defensa del Teniente general Arsenio Linares y sus hombres, propició una enconada lucha, derroche de munición y táctica y abundantes bajas a los asaltantes.
A las 8 horas 20 minutos del día 1 de julio de 1898 comienza el ataque con el fuego de las piezas de artillería sobre el objetivo.
Los jinetes del general Wheeler se vieron frenados por el certero fuego español, mientras los infantes del general Kent se ven duramente hostigados y deben replegarse y variar la ruta de acceso a la colina. El movimiento de flanqueo, solución táctica del atacante, es contrarrestado por la débil pero eficaz artillería española que, incluso, en fuego de contrabatería destruye piezas enemigas.
El fuego español de artilleros e infantes, abrasa las oleadas de asalto. Pero es justo reconocer el arrojo por la conquista de unos tanto como la tenacidad heroica en la defensa de los otros. La tropa norteamericana queda diezmada y son sucesivos los cambios de jefatura en las unidades participantes por baja de los respectivos titulares. Las posiciones alcanzadas son insostenibles e imposible la espera a una resolución de la simultánea batalla por la posesión de El Caney, defendida con el habitual coraje por los españoles allí apostados. No tiene otra alternativa el mando norteamericano que ordenar el avance a pesar del fuego, aprovechando la enorme superioridad numérica y la certeza de la no aparición de refuerzos para aliviar la presión de los defensores. Al valor de los atacantes se opone el de los defensores, determinados a la resistencia a pesar de las cuantiosas e insustituibles bajas.
La diferencia numérica decide el resultado, por lo que los pocos defensores todavía útiles en el manejo de las armas abandonan la posición para no ser tomados de revés y hechos prisioneros.
El resto de la línea está empeñado en el mismo duro combate.
En vista de la resistencia, de todo punto inesperada, sobre las 13:00 horas se desencadena el fuego artillero de los americanos y las fuerzas avanzan, pero son barridas por el fuego español, matando e hiriendo incluso al general Wikoff y otros dos jefes de columna y poniendo en fuga al primer batallón del 17 regimiento.
El número manda. El Teniente general Linares observa el penoso estado de la defensa y los defensores, barridos por los cañones y el empuje de tanto atacante. Ordena a los guerrilleros montados que avancen para proteger la retirada y salvar las piezas que tan bien se han desempeñado en el combate. La mayoría de jinetes cae en el intento, pero al fin logran su propósito.
La segunda línea española entra en duelo de fusilería con la vanguardia norteamericana. La falta de hombres es tal que se recurre al concurso de cien convalecientes de los hospitales. Es preciso rehacerse, y lo hacen los nuestros con inusitado valor dadas las circunstancias adversas. Y se contraataca a la desesperada. Una carga a la bayoneta a la orden del heroico capitán Patricio de Antonio; sólo sobrevivirán 6 hombres. Otra carga suicida, la del Capitán de Navío Bustamante y su Compañía, rechazada con sensibles pérdidas, entre ellas las del heroico jefe, que de herida en el vientre morirá el 19 de julio; por su gesta se le concede la Cruz Laureada de San Fernando individual.
A todo eso, la defensa de El Caney debe ser recordaba como otro episodio heroico que demoró la toma de la colina y, de alguna manera, permitió salvar de la muerte o el cautiverio a los españoles que alcanzaron en primera instancia la protección de la capital cubana.
Blocao en la colina de San Juan.
Blocao en la colina de San Juan.
La batalla se hizo famosa en EE.UU., disimulando la propaganda oficial las más de 1.700 bajas inflingidas por los españoles, un desgaste tremendo. El futuro presidente Theodore Roosevelt, voluntario al frente de la unidad de los Rough Riders, reconoció que "en este día los españoles han demostrado ser unos bravos enemigos, dignos de honor por su bizarría".
Concluye Antonio Carrasco García en su obra En guerra con Estados Unidos. Cuba 1898, que los combates del 1 de julio produjeron en las filas americanas una profunda desmoralización. La durísima defensa de los españoles en aquellas posiciones supuso un golpe brutal el entusiasmo norteamericano al poner pie en la isla. La realidad de la guerra se abrió a sus ojos con toda crudeza. Tal es que el 3 de julio, Roosevelt escribe al senador Henry Cabot Lodge: "Diga al presidente que, por amor del cielo, nos envíe cada regimiento y, sobre todo, cada batería que sea posible, Hasta ahora hemos ganado con un alto coste, pero los españoles luchan muy duramente y estamos muy cerca de un terrible desastre militar; debemos recibir ayuda, miles de hombres, baterías y comida y munición."
No esperaban los norteamericanos tamaña proeza en los defensores, y así les costó muy caro la toma de esta colina y las posiciones de la línea defensiva de Santiago de Cuba, orgullosa de sus héroes.
Españoles en Argentina Actualmente, en los registros del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) en el extranjero, que llevan los consulados de carrera de España en Argentina (Consulados Generales con asiento en Buenos Aires, Bahía Blanca, Rosario, Córdoba y Mendoza) se encuentran inscritos 279.729 españoles con derecho a la participación electoral (a 1 de julio de 2009), cifra que asciende a 300.376 en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), a 1 de enero de 2009, en el que se incluyen los no electores (menores, incapaces, etc.). Aunque en general, los emigrantes españoles carecían de recursos económicos, fue siempre destacable su apego al trabajo, su iniciativa y su capacidad de integración. Por todo ello, llegaron a destacarse notablemente en el pais de acogida, en el que crearon verdaderos sistemas de seguridad social y ayuda mutua, tales como sociedades de socorros mutuos y beneficencia, hospitales, centros y hogares de ancianos, convirtiéndose en legítimos precursores de una red social, apoyada en vínculos solidarios. El colectivo español en América -especialmente en la República Argentina- se ha integrado progresivamente al país receptor y, sin perder sus señas de identidad, ha contribuido a establecer sólidos vínculos entre América y España. Cabe tener en cuenta que, hasta ahora, Buenos Aires puede considerarse como la quinta provincia gallega, por el gran número de personas de ese origen residentes en la capital argentina y alrededores. Los españoles, con su templado espíritu y sus marcadas virtudes: fe, coraje, generosidad e hidalguía, se asentaron en tierras americanas, engendrando en ellas, abonándolas con su fe, transmitiéndoles su espiritualidad y aportando su sangre; honrando al terruño que los viera nacer y a España toda; brindándose generosamente, a la vez, al país que los recibiera, contribuyendo con fuerza, voluntad y trabajo tesonero a su desarrollo. No fue la mayor parte de los emigrantes la que hizo fortuna en tierras americanas; muchos no lograron más que lo necesario para vivir. Algunos regresaron; otros quedaron definitivamente en éste lado del Atlántico, sin tener la dicha de poder volver a ver el pueblo del que salieran. Todos ellos, tanto lo que retornaron, como los que nunca pudieron volver, dejaron plantado algo de España en tierra americana. Breve referencia familiar De Castilla y LeónMuchos fueron los españoles que, en las condiciones referidas, llegaran a la República Argentina. Así, el 11 de diciembre de 1924, ingresaba en la Dársena Norte del puerto de Buenos Aires, el buque de bandera alemana “Monte Sarmiento”, de la compañía Hamburgo Sudamericana, culminando su viaje inaugural al mando del capitán Hans Meyer. En él llegaban 1600 viajeros, casi todos embarcados en La Coruña y Vigo. Entre ellos, lo hacía para afincarse definitivamente en Buenos Aires, un grupo familiar para el que guardo entrañables sentimientos: el de mis abuelos maternos, con sus hijos –entre ellos, mi madre-, procedentes de la salmantina villa de Santiago de la Puebla; cuyos descendientes -tres generaciones nacidas en América-, seguimos conservando la nacionalidad española. Quedaba cerrada así, en Argentina, la historia migratoria de mi abuelo, D. Federico Miguel Albarrán que, a lo largo de quince años –desde 1909-, lo llevara en varias ocasiones a este país sudamericano y a los Estados Unidos de América. Desde AndalucíaAntes que ellos, a fines del siglo XIX, procedentes de Málaga, habían llegado los padres de mi abuela paterna.
Ana María Margarita Gines Llamas, emigrante de Cuevas Bajas (comarca de Antequera, Málaga), en General San Martín, provincia de Buenos Aires (c. 1910)
Federico Miguel-Albarrán y su esposa Da. Josefa Muñoz Rojo, emigrantes de Santiago de la Puebla (Salamanca) en Florida, provincia de Buenos Aires (c. 1937)
Ana María Ávila Gines, hija de Ana María Margarita Gines Llamas y de Bartolomé de San Esteban Ávila Linares (Gral. San Martín/PBA, año 1916)
Si bien los movimientos migratorios comenzaron registrarse en Andalucía en el siglo XVI, fue entre la segunda mitad del siglo XIX y los años ’60 del siglo XX cuando la tierra andaluza tuvo que sufrir la partida de un considerable sector de su capital humano, motivada por diversas causas, en distintas etapas, hacia lejanos destinos.
Entre las diversas causas que fueran motivo de la emigración, cabe tener en cuenta la invasión de la filoxera, insecto parásito de la vid que apareció como plaga entre 1877 y 1878, acabando en los años posteriores con la producción vitivinícola de exportación, resultando especialmente afectadas las provincias andaluzas de Málaga, Granada, Almería y Cádiz.
También influyeron en la emigración masiva andaluza las prolongadas sequías y las consecuentes hambrunas de los años 1866, 1882 y 1887, que golpearon duramente al sufriente sector campesino.
Contemporáneamente se producía el colapso de la incipiente industria andaluza, cerrando los altos hornos de El Pedroso (provincia de Sevilla) en 1888. En 1891 también lo hacían los de La Concepción, en Marbella (provincia de Málaga) que fuera el primer establecimiento siderúrgico de España y llegara a elaborar el 75 por ciento del hierro que se fundía en el Reino.
En la misma época, entraba en crisis la industria textil malagueña, que no pudo sobrevivir a la competencia y al déficit de infraestructuras, resultando absolutamente insuficiente para absorber el exceso de mano de obra que el campo empujaba hacia las zonas urbanas.
Ante el oscuro panorama que planteaba el cuadro de falta de trabajo, bajos jornales –cuando los había- y carestía de los productos básicos para la subsistencia, la emigración a América se hizo, de hecho, imperativa.
En éste marco, el 7 de junio de 1897 a bordo del vapor francés “Les Andes”, de la Société Générale de Transports Maritimes (SGTM), llegaban al puerto de Buenos Aires, procedentes del de Málaga –donde embarcaran-, los padres de mi abuela paterna, Da. Ana María Margarita Gines Llamas (“Mamá Anica”) y D. Bartolomé de San Esteban Ávila Linares (D. Bartolo Ávila), quienes fijaron su hogar en el partido bonaerense de General San Martín, en el noroeste del conurbano bonaerense, en el que siempre hubo reminiscencia de la lejana tierra andaluza, sin que faltarán la guitarra y el cante en la tradición que siguieran sus hijos. EpílogoActualmente la situación de la emigración ha variado sustancialmente. Son ahora escasos los españoles que fijan residencia fuera de España.
Sirva lo expuesto como sincero y merecido homenaje a todos los españoles que, enfrentando el dolor y las penas de la emigración, llegaran a radicarse en lejanas tierras, contribuyendo a la creación de una cultura solidaria, sin olvidar a aquellos que, habiendo permanecido en la tierra de origen, mantuvieran vivas sus imágenes en la memoria, teniendo siempre presente a los ausentes.
Llegando al final, lo hago evocando las palabras de S.M. D. Alfonso XIII, que el 4 de marzo de 1908 escribía en Sevilla: "Los que lejos de su patria trabajan por ella, honran la memoria de sus padres, y labran el porvenir de sus hijos". Día del Inmigrante. AntecedentesDesde los primeros años de vida institucional los gobiernos argentinos consideraron el fomento de la inmigración. La primera norma legal al respecto, fue la que dictara el Primer Triunvirato, con la firma de Bernardino Rivadavia, el 4 de septiembre de 1812, regulando sobre la llegada de extranjeros al país.
Bernardino Rivadavia, nacido en Buenos Aires el 20 de mayo de 1780, falleció en Cádiz el 2 de septiembre de 1845 y su casa en la capital gaditana (C/. Presidente Rivadavia, 3), aunque con reformas, se conserva. En ella tiene sede el Consulado de la República Argentina en la capital gaditana.
Al promediar el siglo XIX, Argentina era un país despoblado. En 1869, su población era poco más de un millón y medio de habitantes. La Constitución de 1853, que recogiera ideas de Juan Bautista Alberdi, estableció derechos para todos los habitantes, sin distinción de nacionalidad y fomentó la inmigración, siendo uno de los objetivos poblar el territorio nacional y transformar la sociedad. Desde entonces comenzaron a arribar en forma organizada diversos grupos migratorios, mayoritariamente procedentes de ultramar.
Actualmente, el 4 de septiembre, cada año se conmemora el Día del Inmigrante en la República Argentina, brindando expreso reconocimiento a la importancia de la inmigración en la composición de la estructura social argentina.
Por tal motivo, en estos días se realizan diversos actos conmemorativos. Destacan entre ellos, la Fiesta Nacional del Inmigrante que se celebra en Oberá, provincia de Misiones, población cercana a las repúblicas del Paraguay y Federativa del Brasil, donde conviven en armonía numerosas colectividades, manteniendo sus costumbres y tradiciones, teniendo como centro el Parque de las Naciones, en cuyas doce hectáreas de superficie se levantan construcciones con características propias de cada país representado, con espectáculos de danza y música, oferta gastronómica y muestras culturales diversas.
En la provincia de Buenos Aires, el Día del inmigrante tiene su eje en la localidad de Berisso, vecina a la capital provincial, La Plata.
La Fiesta del Inmigrante se celebra en Berisso desde 1976 y, en 1978, el Gobierno provincial declaró a ésta ciudad "Capital Provincial del Inmigrante" y su municipio proclamó a la fiesta como de Interés Municipal. Anualmente -generalmente a lo largo del mes de septiembre- se realizan las actividades festivas con la participación de las delegaciones representativas de las comunidades residentes en la zona y otras llegadas de distintos lugares.